coronavirus oportunidad

¿Nos brinda el Coronavirus una oportunidad?

Hoy queremos ver si la amenaza del Coronavirus Covid-19 es también una oportunidad.

La oficina siempre abre

En todos estos años, ni un solo día se había cerrado la oficina. El servicio 24*7 que atendía los servicios de los clientes, siempre se había llevado a cabo desde las instalaciones centrales.

Del mismo modo, en toda mi edad adulta, no recordaba ni un solo día haber dejado de salir a la calle. Siempre había una excusa para ir a tomar un café, bajar a hacer un recado, dar un paseo, incluso si en algún momento había pasado por alguna enfermedad, salir era un «must». 


Pero ocurrió

Y de pronto todos teníamos que quedarnos en casa. Espera, los perros sí podían salir. ¿Y los niños no? Esta parte no me parecía bien. Pero el resto… nos acostumbramos a hacerlo así. Bajar solo a comprar alimentos, a calles semi-desiertas, alejándonos de cualquier ciudadano con el que nos cruzáramos por miedo al contagio. Respetando el confinamiento con el objetivo común de intentar mantener con vida a nuestros mayores. 


La oficina cerró la puerta, y todos trabajábamos a distancia.

Los pequeños comercios cerraron, y miles de personas perdieron sus empleos.


No podíamos imaginar que en una sociedad moderna se pudiera privar a un adulto de salir a hacer deporte.


Y menos privar a un niño de jugar con otros niños, de bajar al parque, o de salir al sol.


No podíamos imaginar que hubiera miles de turistas atrapados en el diferentes países extranjeros.


Ni personal sanitario sin suficiente material para hacer su trabajo. 


Ni que la sanidad privada no cubriera la atención a los enfermos.


11 millones de guantes, 500 millones de mascarillas, 5 millones de tests rápidos. Ciudadanos y políticos negando que esa «gripe» fuera relevante. Y todos al cabo de unos días cambiando de opinión y convirtiéndola en el centro de nuestras vidas.


Una nueva era y una oportunidad en tiempo del Coronavirus

Nuestra vida atropellada, de la que nos quejábamos, con el trabajo priorizado sobre la familia y el «No tengo tiempo» de pronto sufrió un frenazo.


Y, en medio de tan complicada situación por el Coronavirus, nos encontramos con una oportunidad: personas agradeciendo la labor de los héroes anónimos, en muchos casos obligados por su profesión, y temerosos por contagiar luego a sus familias; en otros casos con un espíritu vocacional que les hace trabajar horas extras sabiendo que su esfuerzo es decisivo para las personas que de ellos dependen. 

Y nos vemos confinados, pasando tiempo con nuestra familia, apreciando que la vida nos ha lanzado la oportunidad única de tener que vivir de una manera que antes no era posible, entendiendo que podíamos existir contaminando menos, que sí se podía trabajar en remoto (incluso que sí se puede oír la voz de un niño cuando se trabaja en remoto). 

Hace solo unas semanas la vida era mejor. Pero ahora muchos de nosotros somos menos individualistas, apreciamos más lo que tenemos (lo importante que tenemos). Nos sentimos hermanados con otras personas en esta lucha común. Nos esforzamos por mantener el buen humor por los que viven con nosotros, por los que queremos y no podemos visitar, por los que están al otro lado de la videoconferencia. 

Lo mejor de las dos eras 

Imaginando como será el futuro me planteo si nos está brindando el Coronavirus una oportunidad. Me pregunto: ¿y si fuéramos capaces de tener lo mejor de los dos momentos? Pienso si tal vez será compatible la libertad de movimiento y la necesidad de tener una fuente de ingresos con el nuevo ritmo más lento.


Tal vez nunca tengamos un momento como este para intentarlo. Tal vez hayamos tenido la suerte de poder participar del momento de la historia en el que la humanidad tuvo la oportunidad de mejorar su destino. ¿Y si estamos en este momento? ¿Y si es este momento Coronavirus una oportunidad?


¿Crees que debemos aprovechar la oportunidad que nos brinda la situación creada por el coronavirus?

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